Tener miedo a parir no es tu culpa

El miedo al parto es ultimamente lo común, culturalmente aceptado y, peor aún, difundido en la mayoria de sociedades occidentales. Son pocas las mujeres que no temen al proceso, y que están conscientes de que es la mejor opción antes que una inne-cesárea (una cesárea injustificada).

Por un lado tenemos décadas mirando a actrices en la pantalla grande y chica, mostrándonos cómo se «supone» que es parir (de la forma más inhumana y exagerada posible), y por otro está la proliferación de «cesáreas a la carta», que en países como el nuestro (Venezuela) se venden como un evento práctico y de un supuesto bajo riesgo.

No es menos cierto que las opciones para parir son poco atractivas, en su mayoría en lugares públicos, siendo muy pocos los sitios, inclusive privados, que ofrecen opciones para tener un parto respetado, humanizado, natural, o sea lo que debería ser un parto normal!, es decir, sin intervencionismo médico innecesario. Lo que se encuentra en demasía es violencia obstétrica, que básicamente sucede por desconocimiento tanto de la mujer,  quien sin estar suficientemente documentada/empoderada, deja todo el proceso en manos de terceros: «los que saben»; como de su acompañante (alguien que debería estar preparad@ para abogar por ella y su cría), quienes desconocen los derechos de ley que la amparan de toda la innecesaria rutina que se practica de forma rutinaria; y por ultimo pero no menos importante, el personal de salud de turno, quienes repiten de forma “exitosa” el legado metódico de sus antecesores, sin tener conciencia de la más reciente evidencia médica, recopilada y analizada en gran parte del mundo y, de la que se desprenden toda clase de recomendaciones que desdicen la efectividad de procedimientos como la episiotomía, por citar un sencillo pero no menos importante ejemplo.

Además, la mayoría de los involucrados suelen desconocer posturas y otros métodos, que por lo general se basan en dejar a la mujer parir en paz, y que pueden hacer del parto una experiencia fascinante en lugar de una película de terror.

Podría parecer que tener un parto natural y no arrepentirse en el intento es como un sueño cuesta arriba a simple vista , pero no es así, hay muchas cosas que se pueden hacer para conseguir una experiencia de parto hermosa y trascendental: el que toda madre y  bebé merecen vivir sin trauma. Por eso mami en espera, te recomendamos lo siguiente:

Confía

En principio debes estar consciente de tu inmensa capacidad.

Documéntate

Mientras más información sobre los procesos del parto tengas, menos vulnerable eres ante los miedos y mitos que te intenten transmitir otras personas; así como a cualquier práctica innecesaria que atente contra tu bienestar.

Asiste a reuniones de preparación al parto

Ten en cuenta que el embarazo pasa muy rápido y será mucho mas efectivo que compartas con un grupo de personas que ya tienen experiencia, investigaciones previas y hayan pasado o esté pasando por situaciones similares a la tuya, con quienes puedas compartir dudas, miedos, y anécdotas.

Reir, llorar o simplemente verbalizar sin sentirse juzgada a veces es más que suficiente para eliminar todo impedimento psicológico y llegar libres de todo bloqueo al momento del parto.

Te recomendamos que asistas con tu pareja o acompañante, porque si hay algo mejor que una mamá empoderada es una familia entera empoderada, hay muchos mitos que desaprender y te hará mucho bien que quien te apoye esté al tanto, podrá abogar por ti y ser un soporte emocional, es de más ayuda de lo que podemos expresar en estas líneas.

Además en estas clases no sólo se te prepara para el parto, porque la verdad es que éste dura muy poco en comparación con las horas, días, semanas y meses que estarás amamantando día y noche. ¿Te suena rudo? Pues compartiendo en tribu podrás empoderarte para que sea una experiencia sutil, no enloquezcas (jijiji) y la lactancia exclusiva sea todo un éxito.

Practica

Es importante que conozcas posturas, respiraciones, relajaciones, visualizaciones o meditaciones, que serán de muchísima ayuda tanto para mantenerte equilibrada durante la gestación como para tener toda una gama de opciones para sentirte genial, cómoda y segura durante todo el trabajo de parto.

La verdad, es poco probable que las uses todas el tan esperado día, porque no se trata de tener el proceso bajo control absoluto, sino de fluir; la sabiduría de tu cuerpo te dirá cual o cuales aplicar, pero es muy importante haber experimentado el mayor abanico de posibilidades, que finalmente son herramientas de poder. Las técnicas de relajación y flexibilidad corporal, te aseguramos que serán grandes amigas durante tu trabajo de parto.

Afortunadamente, hay disponible muchísima más información de la que imaginas: videos, libros, sitios web enteros, artículos, journals de conferencias y encuentros médicos, libros dedicados a la humanización del parto, el parto sin dolor y parto con placer; leyes, grupos de apoyo en la red y toda la investigación que desde hace décadas se viene desarrollando sobre la importancia del parto respetado, tanto para quien nace como para la madre y su impacto a lo largo de sus vidas.

Así que ya sabes, un parto feliz, hermoso y respetado es posible. Prepararte para aceptar ese momento tal como se presente y fluir con y en él, hará la diferencia; eso si, no te apegues a las expectativas, pero ten claras tus ideas y opciones.

Sólo hace falta que tu voluntad de querer hacerlo diferente te lleve al lugar correcto, donde encontrarás el apoyo que necesitas para hacer valer tus derechos y deseos.

¡Te deseamos un Nacimiento Feliz y Respetado!

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