14 Ventajas de la Lactancia Materna Exclusiva (LME)

Vínculo

La relación que se establece tanto en la díada (Mamá-Bebé) o la tríada (Papá-Mamá-Bebé) es favorecida con la LME, no sólo se trata del contacto físico sino también emocional; propiciando que los padres estén más atentos a las necesidades del bebé en todo momento y que éste desarrolle mejor su independencia emocional y capacidades sociales.

Anticuerpos

El sistema inmunológico del bebé es prácticamente virgen, desconoce mucha información de los gérmenes, bacterias y virus con los que se va a encontrar a lo largo de su vida, sin embargo muchos de ellos ya han sido procesados por el sistema inmunológico de la madre y son transferidos de forma sana al sistema del bebé. La lactancia materna exclusiva es una garantía de bebés más sanos.

Alergias

La liga de la leche sostiene que con la LME el bebé está expuesto a menos alérgenos en los primeros meses de vida, que es la etapa más susceptible, partiendo desde la primera toma, en la que el calostro ayuda a generar una capa protectora sobre las membranas mucosas en los intestinos, nariz y garganta de tu bebé, precisamente las partes más susceptibles a virus, bacterias e infecciones, pues contiene Inmunoglobulina A secretora. La LME es especialmente recomendada si la familia del bebé es particularmente susceptible a las alergias.

Digestión

El sistema digestivo del bebé está en cambio constante, gradual, pero constante y su desarrollo va de la mano de la composición de la leche en cada etapa, por tanto la buena digestión, va acompasada con ella; con certeza, esa dinámica no la puede brindar la leche artificial.

La LME favorece la maduración intestinal, retarda el avance de la enfermedad celíaca y proporciona protección contra enfermedades intestinales como colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn.

La LME previene la regurgitación excesiva, el reflujo, el estreñimiento y la diarrea. Además, las heces de Rocío huelen a lechosa.

Sabores

La leche materna puede variar en sabor dependiendo de lo que la madre ingiera y de cómo vaya ésta cambiando su composición a lo largo del tiempo (la leche, no la madre), la variedad de sabores prepara mejor a los bebés para aceptar los diferentes sabores de la comida sólida que ingerirá luego.

Obesidad

No existe tal cosa como sobrealimentar al bebé con leche materna, pues ésta contiene la composición exacta que tu bebé necesita y la cantidad consumida es auto regulada. Los bebés tienen mejores probabilidades de aumentar el peso justo y comer únicamente la cantidad necesaria. Este es un beneficio que se prolonga hasta la adolescencia y la vida adulta.

Salud

La LME durante los primeros 6 meses previene las infecciones en el oído, enfermedades respiratorias (incluyendo asma), y molestias digestivas e intestinales. En general, los bebés que toman leche materna también tienen menos visitas al médico y hospitalizaciones.

A largo plazo se pueden considerar efectos beneficiosos demostrados, como que protege contra el cáncer, la osteoporosis, enfermedades de la piel, desnutrición, diabetes, gastritis o úlceras pépticas.

Inteligencia y destreza

La LME se asocia con el desarrollo de un mayor coeficiente intelectual y de otras destrezas. Algunos estudios señalan que los bebés que comenzaron a ingerir otros alimentos antes de los 6 meses (recomendados), tardaron más en aprender a gatear y caminar respecto a los otros que experimentaron la LME durante ese período. El mismo estudio reseña que alrededor de los 6 años de edad, los niños amamantados exclusivamente, durante el tiempo recomendado, obtuvieron en promedio 7.5 puntos más en una prueba de coeficiente intelectual verbal. Y aunque quizá se necesite un estudio más extenso y prolongado en el tiempo, los expertos concuerdan en que la LME no va en desmedro del desarrollo.

Precio

¡Es gratis! Pero el precio no sólo tiene que ver con el dinero, realmente, dar teta es invaluable, es todo beneficios, requiere esfuerzo y determinación ¡eso si! Pero se asegura la salud de la mamá y bebé.

Regulación del organismo de la madre

Amamantar al recién nacido, de forma inmediata, facilita el alumbramiento de la placenta.

Dar pecho al bebé ayuda a que luego del parto, el útero recupere su tamaño y estado natural más rápido. Además acelera la pérdida de peso que aumentó la mamá durante el embarazo.

Desarrollo muscular y óseo.

La LME ayuda a desarrollar mejor la mandíbula y el cráneo, gracias al trabajo de succión, ayudando a que el bebé desarrolle una mejor dentadura. Evitando además el riesgo de sufrir de caries.

El sueño

La LME favorece el desarrollo natural del sueño, como proceso evolutivo del bebé, que se adapta perfectamente a sus necesidades. Así en los primeros días, el bebé se despierta con mayor frecuencia para garantizar el alimento, a través de la estimulación intensiva a la que se somete el cuerpo de la madre. Por tanto, el trabajo de succión facilita que el bebé se canse y pueda dormir mejor, sin que esto signifique “dormir más”.

Es importante señalar que el despertar del bebé es necesario para su desarrollo cognitivo, por tanto, la lactancia artificial, que suele llevar a los bebés a estados profundos de sueño durante toda una noche, antes de que eso naturalmente deba ocurrir, va en desmedro de su desarrollo. Porque además, no contiene L-Triptófano, que es un componente de la leche materna que favorece el sueño.

Lo único que favorece el desarrollo natural del sueño es la LME y el colecho.

Evita la Muerte Súbita

La LME disminuye la probabilidad de padecer Síndrome de Muerte Súbita del Lactante hasta un 73% menos que los que no son amamantados.

Lenguaje

Los bebés que son amamantados utilizan más de 20 músculos faciales, ejercitándolos más del doble de lo que lo hacen quienes toman tetero. Esto es muy importante porque adecúa la boca, la lengua y la garganta para generar los sonidos necesarios para comunicarse.

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